Alcanzando la inmortalidad

El recuerdo de Arquímedes persistirá cuando Esquilo esté ya olvidado, porque las lenguas mueren y los conceptos matemáticos no. Inmortalidad es tal vez un término estúpido, pero quizá un matemático posea las mayores probabilidades de alcanzarla, sea cual sea su significado.

G. H. Hardy

Citada en el libro Apología de un matemático

Gracias Fernando.

Autor: ^DiAmOnD^

Miguel Ángel Morales Medina. Licenciado en Matemáticas y autor de Gaussianos y de El Aleph. Puedes seguirme en Twitter o indicar que te gusta mi página de Facebook.

11 Comentarios

  1. Un libro muy recomendable. LLeno de anécdotas curiosas (nunca olvidaré el número del taxi que llevó a Hardy al hospital para visitar a Ramanujan, 1729, no era tan aburrido como consideró Hardy en un principio :P), una buena dosis de ánimo para esos momentos en los que estás apunto de tirar la toalla.
    Cargado de los “ideales” que todo matemático que se precie, debe seguir.

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  2. Si Domingo, 1729 es un número muy interesante, es el producto del octavo número primo escrito al derecho y al revés:
    19*91=1729.

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  3. vaya…parece que hay varios Domingo’s en el blog 🙂

    El libro me lo leí hace unos años ya y es bastante recomendable, aunque me da que el señor Hardy era demasiado extremista en sus opiniones. ¡Muy bueno lo de autoconsiderarse el quinto mejor matemático puro de su época!

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  4. No conocía, esa caracterización del 1729, Omar-P.
    Lo que le dijo Ramanujan a Hardy es que, es el número más pequeño que puede expresarse como suma de dos cubos de dos formas diferentes.
    1729 = 1^3 + 12^3 = 9^3 + 10^3
    Demostrando una familiaridad inusual e impresionante con los números, parecía que el mismo dios que Kronecker comentaba, había creado los números naturales, le hubiera dado la “receta”. 😀

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  5. Hardy era un pedante, que creía que la literatura y la música sólo combinaban palabras y sonidos, no ideas, como las matemáticas. Pero esto no es así, y hay escritores que trabajaron con conceptos, que marcaron un antes y un después.

    ¿Leyó Hardy a Esquilo? No creo: tuvo una educación clásica, y seguro leyó a Aristófanes, probablemente lo eligió a Esquilo porque Aristófanes lo menciona en Las ranas, donde lo pone como un personaje y lo hace decir que alcanzó la inmortalidad porque lo seguirán representando después de muerto (de hecho, fue el primer autor que tuvo ese honor!). Otro punto en contra de que lo haya leído es que sobrevive menos del 10% de su obra (apenas fragmentos de 7 de sus 82 -¿84, 90?- obras).

    Pero leerlo o no está fuera de la cuestión (¿cuántos de nosotros leímos a Arquímedes? yo confieso que lo hice sólo por obligación), lo que importa son las ideas o conceptos que introdujo, y hay dos que lo inmortalizan, aunque no hayamos leído nada de él, ni sepamos que son suyos: una, que en el escenario haya más de un actor y que interactúen entre sí; otra, los decorados.

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  6. ¿No es la matemática un lenguaje? Y ¿Las ideas de Jesús (o quién las haya escrito) plasmadas en la Biblia no viven aún? ¿Romeo y Julieta vivirán sólo unos años más? ¿A quien le importa realmente ser inmortal y lucha para lograrlo, ciertamente conseguirá su meta?…

    Yo creo que el Dios de Kronecker también puede ser Dios de todos nosotros, por lo que Ramanujan, además de ser excepcional, estuvo en el lugar adecuado, pensaba en la idea adecuada,… y claro llego al número adecuado. Algo así como cuando un flujo de personas camina sobre la acera y sólo aquel que tiene la curiosidad de voltear hacia el suelo encuentra la moneda (o los billetes) que muchos no vieron.

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  7. Hablando del número 1729, en ese año nació una persona que, sin pertenecer al ámbito cientifico, contribuiyó extraordinariamente al estudio y desarrollo de la matemática. ¿A alguien se le ocurre quien puede ser?

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  8. ¡Exacto Domingo H.A! Me refiero a Catalina La Grande; como culminación a la tarea que ya comenzaron algunos de sus antecesores como Pedro el Grande o Catalina I (la cual fundó la Academia de San Petesburgo)y sin desmerecer a otros personajes como Federico el Grande de Prusia. Opino que estos mecenazgos hicieron mucho por la concepción que se tiene hoy de la matemática como ciencia pura, no encaminada forzosamente a un resultado “práctico” a corto plazo, o dicho de otra manera apoyaron el concepto de la matemática como ciencia y objeto de investigación.

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